Aprnde a zkrivir, kn la ZEP

Hace unos días escuché en algún programa de radio (presumiblemente el noticiero del [gordito] populachero y cacheton de Carlos Martín Huerta Macias [@CarlosMartinH] [que antes me caía bien, pero luego habló re mal de los estudiantes (manifestantes) de la BUAP]) que la Secretaría de Educación Pública había creado una guía para que los padres pudiesen comprender de una forma más sencilla y verás el lenguaje digital que se emplea en el mundo de la web 2.0; pensé que era una idea súper chidolira, pero complicada de llevar.

Comencé a imaginar formas para poder explicar el mundo de la Internet, a personas que apenas si saben encender una computadora (exagero [no para todos los casos]), se me ocurrieron hartas maneras de lograrlo; pero jamás podría haber estado preparado para lo que después vi.

Ayer por la mañana, justo después de mi examen de Gestión del Capital Humano (es más interesante de lo que suena) al tiempo en que entraba en la cafetería para comprar unas papas (Paketaxo [que es lo más barato, con más papas]) y un Dalmata, escuchaba a Juan Carlos Valerio (@JCarlos_Valerio) decirle a los padres de familia que pusieran mucha atención, pues la información que a continuación daría, les importaba. Así que giré mi cabeza y me quedé parado a la mitad de la enorme (3×5 metros) cafetería de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, viendo al señor ese entrevistando a… “una ‘experta’ en el tema” (ni vi el nombre [no era importante]).

Hoy me ayudo de Google para averiguar exactamente qué es eso de lo que hablaron en el programa y me entero que la chunche esa se llama “¿Cómo descifrar el lenguaje de tus hijos?”. Leo algunas notas (para poder escribir ésto) y voy viendo que lo manejan distinto a lo que yo vi en el noticiero, les cuento.

Lo poco que vi (más bien lo poco que [me importa] recuerdo) en la tele, fue que había una entrevista con un (disque) profesor que comentaba que ya muchos profesores pasaban por alto que los alumnos escribieran con Z en ves de S o con K en ves de Q. Que lo más conveniente según lo habían valorado era acostumbrarse y (peor aún) aprender a usar ese “nuevo lenguaje”.

No me preocupa que los papás “aprendan” a descifrar esa forma de escribir, de hecho la forma en que vi que varias notas en Internet lo manejaban me parece interesante, decían que la intención de dar a conocer ese “lenguaje” a los padres es para (intentar) evitar que los hijos hablen de sexo con extraños. No se me hace tan lógico o al menos factible, pero…cada quien hace lo que puede para evitar que le metan mano a sus chilpayates (en todo caso, los chilpayates [más las chilpayatas] se las arreglan solitos pa’ que les metan mano).

Lo que en realidad me preocupa (como ya muchos [los que me conocen] se han de imaginar) es que consideren a eso que hacen los escuincles (y unos cuantos [descerebrados] asesinos de palabras mayores de edad) como una “nueva” forma de comunicación. Lo publicó la SEP:

“Los niños y jóvenes de hoy han desarrollado una nueva manera de comunicarse, escribiendo palabras y frases que a los padres les cuesta trabajo entender”

Agregan una tablita de “sustitución de caracteres”:

S -Z o C Súper – zúper

G -W Guapo – Wapo

Ch-X Muchas – Muxas

C -K Chicos – Chikas

se-C No sé – No c

Ca-K Acerca – Acerk

Te-T Te llamo más tarde – t llamo más tarde

Y otra de palabras y expresiones comunes que “los chavos” acostumbran usar.

Bsos significa Besos.

T, X y vdd Te, por y verdad.

Grax o Thnxs Gracias.

K c Que se: K c va a comprar una computadora.

Pda y Vz Peda / fiesta y vez.

To2 y Plis Todos y por favor.

Pq y Muxo Por qué y mucho

Me recontra mega hiper duper super re preocupa muy mucho que los padres de familia se la vayan a tomar en serio, mi mamá ya escribe “Grx” en vez de “gracias” o “bno” en vez de bueno. Lo que me tiene consternado es que los niños y adolescentes crezcan y sigan escribiendo así, que los adultos comiencen a escribir así para “entrar en onda” con el claro pretexto de estar en “sincronía” con sus hijos.

Lo que se debe de hacer es enseñar a escribir bien y hacerlo nosotros también. Enseñar a usar las redes sociales o mensajeros o cualquier programa “tecnológico” que los padres vayan a necesitar, ya sea para el trabajo, para entender a sus hijos o por el puro ocio. Pero jamás y en ningún caso (se los pido por Diosito que me quiere y adora) solapar que la chamaquiza siga escribiendo tan de la chingada (perdón [es que me indigna] por la palabrota) y menos permitir que esa estupidez de “nuevo lenguaje” siga avanzando.

Por favor estimado lector (o lectora), escribe bien.

Recuerda que ERES LO QUE ESCRIBES.

ERES COMO ESCRIBES.

Por cierto, si quieren ver la guía ésta, pueden ingresar a ClicSeguro.

 

 

 

¿Ustedes qué opinan? o será mejor preguntarles: ¿Udz q opinn?

Día sin pasaje

En Puebla, el ambiente sigue complicado, uno ya no sabe quien está detrás de las agresiones a estudiantes (muchos no saben de las agresiones, pero luego les cuento). El miércoles 12 de enero A favor estoy de cualquier movimiento que sea llevado en paz en contra del aumento al pasaje, a favor de la tarifa especial a estudiantes y demás exigencias (posibles [había unos que pedían tarifa cero (o sea gratis) para estudiantes]). Lo que sí no me gusta nadita son las agresiones, la violencia, el vandalismo y los intereses ocultos.

Por eso, hoy (sí HOY lunes) los invito a que HOY (sí HOY) le entren a esto de #DíaSinPasaje:

 

 

¿Cómo entrarle?
Pues apachúrrenle en la imagen.

Si no quieren ir (flojos [todo lo quieren en la mano]) y prefieren que les cuente de qué se trata, pues aquí está:

Este lunes 17 de enero del 2011, no hagas uso de autobuses, microbuses ni combis.

-Ponte de acuerdo con tus compañeros de trabajo o escuela para que quien tenga coche pase por varios de ustedes.
-Camina si tu destino no está tan lejos, caminar una hora es algo posible.
-Saca tu bicicleta y muévete en ella.
-Da aventón si ves a alguien en la calle.

Las modalidades son:

¿Entonces qué dicen, le entran?
No sean sacones, hay quienes caminarán 2 horas para llegar a su destino.

Veamos qué sucede. Yo digo que lo hagamos todos los días (no sean flojos).

¡6 pesos ni madres!

Aún recuerdo cuando con $10 te alcanzaba para tomar camión hasta casa de tu mejor amigo (o a la tienda), comprar unas Pizzerolas (o Doritos 3D) y un Delaware Punch (mi combinación perfecta [el chesco tenía que ser uno de maracuyá, pero no me acuerdo cómo se llamaba (Zenzao de guaraná creo)]) y hasta para regresar.

Eso es algo que he escuchado muchísimas veces, a veces me hace sentir viejo y otras me hace desear regresar a esos tiempos. En todo caso el tema de esta entrada no son las delicias de la juventud-ochentera e infancia-noventera, sino que es una queja (espero) generada por el reciente aumento de $1 a la tarifa del transporte público.

Pa’ quien no sepa, nuestro (precioso) actual gobernador el precioso (les dije) Mario Marín Torres, junto con el electo gobernador Rafael Moreno Valle, empresarios y (un montón de cerdos avaros [sin llenadera]) los concesionarios, aumentaron la tarifa que se cobra por el servicio de transporte urbano en Puebla. El incremento fue de un 20%. Dicho sea de paso a tan amables y atentos caballeros y funcionarios (¿entienden de sarcasmos?) se les ocurrió jugarnos una bromita, hacernos los inocentes (pendejos) anunciando el aumento oficial justo el 28 de diciembre, día de los inocentes; todos creímos que era una broma, una muy mala (pesada [sin chiste]) broma y nadie dijo nada. Terminó el mentado día pero la tarifa seguía un peso arriba. Grupos como el Movimiento Independiente Revolucionario Estudiantil (M.I.R.E) o la Liga Estudiantil Democrática (LED) en conjunto con ciudadanos (en su mayoría estudiantes) preocupados por la economía del ciudadano promedio, decidieron empezar a mover sus fichas, organizando bloqueos vehiculares el 31 de diciembre para comenzar a llamar la atención.

Recientemente (o sea apenas) el vieres 7 de enero se lanzó el llamado a la ciudadanía en general a que se reuniera en el Zócalo poblano (sí ¿verdad? [en otro estado pa' qué]), para expresar su malestar y compartir con las personas congregadas su inconformidad. Varios grupos se arrejuntaron en el lugar, gente de todas las edades, estratos sociales y sexos. Varios tomaron la palabra, hubo quejas por el mal estado de las unidades (se queman solitas [no me creen apachúrrenle aquí-> LA VELDA']) o del pésimo trato por parte de los operadores del transporte público. Otros defendieron a los conductores objetando el estrés constante, las largas jornadas laborales y el poco salario, pero siempre culpando a gobernantes y concesionarios.

Hubo de todo: buenos oradores, voces bajitas, voces fuertes, gritones, chistositos, quejumbrosos, objetivos, habladores (de esos que hablaban y hablan [y hablan] y se les olvida de qué hablan [pero siguen hablando]). Pero al final las propuestas que me parecieron más objetivas y factibles fueron:

-(Se exige) Que se cancele el aumento del pasaje (con esos elementos tan gachos [hablo de la unidad y del operador] no se antoja pagar $6).
-La aplicación de una tarifa especial (menor a la normal obviamente) a estudiantes. Algunos solicitaban que los estudiantes tuvieran el servicio gratuito, pero (considero que) es imposible, tan sólo piensen en el total de individuos que hacen uso del transporte, ahora imaginen qué porcentaje de estos son estudiantes (yo digo que [muchos] la mayoría).
-Que los operadores de las unidades reciban capacitación (básica al menos), puesto que saber manejar no debería de ser el único requisito. Es necesario que se les eduque (perdón si suena medio gacho) en cuanto a educación vial (y buenos modales).
-Disminución de unidades por ruta, luego resulta que pasa la misma ruta cada 5 minutos; por eso es que de repente vemos a dos unidades de la misma ruta echando carreritas o peleando por el pasaje.
-Disminución de rutas mediante la fusión de algunas de ellas que tienen el mismo recorrido excepto por unas cuantas calles.

Sé que muchos pensarán que está cabrón, y dirán que nadie nos escuchará porque los de arriba están cómodos y que de por sí nunca nada cambia y que los políticos son unos ratas que sólo se preocupan por ellos mismos, y muchas más cosas podrán (y van a) decir; pero si nosotros ESTUDIANTES (en nuestra mayoría) nos dejamos, si agachamos la cabeza, si bajamos la voz, si callamos nuestras necesidades, todo seguirá igual.

Ellos alzaron los precios, nosotros alcemos la voz.

¡Nos vemos el miércoles ¿no?!

Apachúrrenle pa' ir al evento en Facebook

 

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